lunes, 24 de octubre de 2011

La desomorfina o cocodrilo (krokodil). La droga que se come al consumidor.

Al parecer el origen de esta droga está situado en Rusia, el país con más heroinómanos del mundo (sobre unos dos millones según cifras oficiales).
El cocodrilo lo podríamos clasificar en los derivados sintéticos del opio, y que se comenzó a utilizar en ese país como substituto de la heroína, y que se ha puesto de moda entre los consumidores. Recibió este nombre pues carcome la piel de las personas que lo consumen.
El krokodil es desomorfina, un opiáceo sintético muchas veces más poderoso que la heroína creado a través de una serie de mezclas y reacciones químicas que los usuarios realizan varias veces al día, es decir, el consumidor la puede "cocinar" conociendo las reacciones adecuadas utilizando analgésicos basados en codeína y otros ingredientes caseros, baratos y disponibles en los supermercados. 
Sus efectos duran entre 90 minutos y 2 horas y el proceso de síntesis lleva sobre una media hora. En dejar su consumo se tarda un mes o más (la desintoxicación de la heroína dura normalmente una semana).
Sus ingredientes venenosos rápidamente vuelven escamosa la piel y después empiezan a carcomerla.


Efectos del krokodil. Imagen: minuto30.com
En el diario británico The Independent se publicó una historia sobre unos jóvenes que usan esta sustancia: “si le fallas a la vena te sale un absceso inmediatamente”, dice Sasha, quien ha dejado de inyectarse, no así su amiga, cuya situación describe: “No quiere ir al hospital, solo se inyecta. Su piel se está desmoronando y casi no se puede mover”.
Le llaman la droga de los pobres, de quienes no tienen los recursos para pagar la heroína, y entre los componentes que se utilizan para su síntesis a partir de la codeína están la gasolina, thinner, ácido clorhídrico, yodo y fósforo rojo. 
Los consumidores suelen morir dentro de los primeros tres años de su uso constante, pero antes del fallecimiento el adicto ve como lentamente la carne de su cuerpo se pudre por la gangrena. La carne se vuelve gris y se desprende hasta dejar los huesos expuestos. 
El siguiente vídeo es muy duro, pero ilustrativo.



En España no se tiene conocimiento por el momento de datos de consumo, pero dado lo barato de la dosis (sobre unos 5 euros), podría ser la nueva vía de consumo de los heroinómanos. La mayoría de los países, y en especial la Agencia de drogas de EE.UU. se encuentran en alerta sobre su consumo.