LAS RUTAS DE LA DROGA

LA HEROÍNA
Las rutas de la droga son conocidas en base a la experiencia de las fuerzas e instituciones encargadas de combatirla, las distintas situaciones geopolíticas y multitud de fuentes que se puedan imaginar. En España, y como no, en Galicia, ha habido una creencia popular que ponía en manos de los clanes gitanos el tráfico de heroína. Lo único cierto de esta afirmación es el monopolio que siguen ostentando en el trapicheo y venta al por menor de esta droga, así como su consumo. Ello es consecuencia de la marginalidad que caracteriza a la heroína, pero como veremos, estos clanes son el último eslabón de la droga, y salvo excepciones de familias gitanas rumanas ligadas a la prostitución, no significan absolutamente nada en su comercio y tráfico al por mayor.


Triángulo de oro y media luna dorada


LOS GRANDES PRODUCTORES
El opio producido en los laboratorios de la media luna dorada (Pakistán, Afganistán, Irán e India) y el triángulo de oro (Laos, Tailandia y Birmania), era procesado en laboratorios instalados en Turquía, cuya producción de heroína era distribuida hacia los mercados de Europa y Norteamérica. Este negocio fue puesto en marcha en la Segunda Guerra Mundial, a raíz de un acuerdo entre la Cosa Nostra americana y las mafias de Marsella y Sicilia. Fue un trato cerrado por el que se comprometían a colaborar en la lucha contra los nazis, y a cambio tomaban el control del mercado de las drogas, todo ello bajo mediación del Pentágono. Posteriormente en un hotel de Palermo, en octubre de 1957, se reunían Joe Bonnano representante de las organizaciones italo-norteamericanas, y Giuseppe Genco Russo, antiguo jefe de la mafia siciliana. Allí acordaron los términos de la distribución de droga en Occidente. Tres años después, el 80% de la heroína consumida en Estados Unidos llegaba a través de la denominada conexión francesa, red delictiva que la Casa Blanca logró desbaratar en 1970. Varios integrantes de la red marsellesa lograron refugiarse en el Líbano, estableciendo vínculos con empresarios cristianos que desde 1935 a 1950 habían abastecido al gánster Lucky Luciano con opio y morfina procedente de Asia Menor. Crearon una nueva estructura que renovó las plantaciones en las comarcas sirias del valle de la Bekaa. En los años siguientes, en medio de la guerra civil, crecieron en Beirut varias organizaciones dedicadas al comercio de armas y drogas. Los libaneses, aliados con traficantes sirios, compraron armas italianas para los palestinos, quienes pagaban con morfina base obtenida en Turquía e Irán; más tarde pagaron con heroína las pistolas y rifles adquiridos en Bulgaria, y también entregaron armas a los contras nicaragüenses y a los guerrilleros de izquierda salvadoreños a cambio de cocaína, droga que a su vez vendían a los consumidores de Arabia Saudí, Egipto, Siria, Irak y de los Emiratos Árabes Unidos. En 1986, cuando los libaneses sufrían la toxicomanía de guerra tratando de superar el estrés, funcionaban en ese país más de 15 grandes laboratorios que producían miles de kilos de heroína, parte de los cuales salían rumbo a la conexión libanesa creada en América del Sur.

El opio se cultivó en Afganistán durante siglos, pero nunca fue considerado un problema doméstico importante. A partir de 1972, Irán, Pakistán y Turquía aplicaron prohibiciones a los cultivos, y Afganistán se convirtió en un actor principal del mercado. Las plantaciones crecieron hasta llegar en 1980 a producir el 19% del opio ilegal del mundo, paralelamente a la invasión soviética de 1979, posterior guerra de liberación de once años, continuada con una guerra civil de otros cinco. Durante la resistencia a los soviéticos, el opio se expandió rápidamente, como fuente financiera para los rebeldes muyahidines apoyados por Estados Unidos, China, Arabia Saudí y el servicio secreto paquistaní. Cuando los talibanes vencieron a los muyahidines, el país ya producía el 52,4% del opio mundial. Las plantaciones de amapola siguieron prosperando bajo el Gobierno talibán; algunos señores de la guerra apoyaron a los talibanes a condición de que les permitieran continuar con su comercio.


El triángulo y la distribución de cultivos en Afganistán

Birmania, antigua colonia británica, producía grandes cantidades de opio para exportación a China, pese a las protestas de los sucesivos reyes birmanos. Más tarde, los restos del Ejército nacionalista chino, el Kuomitang, mantuvieron la producción para cambiarla por armas. El comercio de opio en Laos fue resultado de años de lucha e intrigas políticas después de la Segunda Guerra Mundial. Los sindicatos mafiosos corsos se establecieron allí como exportadores de heroína hacia Europa.

El opio producido por el triángulo de oro fue también procesado por muchos años en heroína de primera calidad en los laboratorios clandestinos ubicados en Hong-Kong, Bangkok (Tailandia), Singapur (Malasia) y Kuala-Lumpur (Malasia).

GRANDES CENTROS DE DISTRIBUCIÓN
Desde las capitales asiáticas donde es producida la heroína es transportada a los centros de distribución y consumo siguiendo rutas diversas y más menos sofisticadas, además de ser continuamente cambiantes en función de la situación política y social del momento, pero que mantienen un arraigo con las zonas que se han destacado como distribuidores en los mercados.

En su ruta a través Asia central, de Afganistán pasa a Rusia y Europa por Tayikistán, Kirguistán, Uzbekistán y Kazajstán, además de otras vías abiertas por Turkmenistán. Las Naciones Unidas estiman que el 80 por ciento de la heroína consumida en Europa occidental proviene de Afganistán y Pakistán, tras el parón que supuso la guerra de Irak con el consecuente cierre de fronteras. Otra buena parte de la producción permanece en la región para alimentar su propio mercado en constante crecimiento. La frontera que separa Tayikistán de Afganistán es larga y permeable, escasamente poblada y montañosa permitiendo a los narcotraficantes actuar a su antojo, además de ser la región más pobre de la antigua Unión Soviética.

Tradicionalmente Holanda (Amsterdam y Rotterdam) es uno de los grandes centros de distribución de heroína, en donde se abastecen los pequeños traficantes y consumidores de diversos países. España juega un papel importante en las rutas de tráfico, como zona de tránsito con destino a otros países, como puede ser Portugal, además de atender el por desgracia continuo consumo interior.

Los Andes
En América Latina surgieron zonas de cultivo y procesamiento de amapola en México, Guatemala, Colombia y Perú. Los primeros cultivos crecieron en Colombia de manera experimental, peor alrededor de 1994, los cultivos se multiplicaban ya por diversas zonas. Enviados de los cárteles colombianos ofrecieron a los campesinos peruanos semillas de adormidera. Varias organizaciones de narcotraficantes de Asia y Sudamérica intercambiaron conocimientos y tecnología para diversificar sus cultivos y abrir nuevas rutas para la cocaína y los derivados del opio. En los Andes se consigue un rendimiento de diez kilos de opio por hectárea cada cinco meses, con un resultado final de unos 25.000 kg de heroína.

Lobos grises
A finales de los 70 los miembros de la extrema derecha turca, los lobos grises del Milliyetci Hareket Partisi (MHP), se sumaron al tráfico de heroína hacia Europa como una forma rápida de financiar sus actividades. Los babas, los padrinos de la mafia de Estambul, acordaron con la mafia siciliana un trabajo conjunto para llevar el producto hacia Italia, Alemania, Bélgica y Holanda. Otro tanto hicieron miembros del Partido Kurdo de los Trabajadores (PPK), que requería con urgencia adquirir armas. En Turquía se recibía la base de morfina desde Pakistán, Afganistán e Irán, y tras convertirla en heroína salía por diversas rutas hacia Europa. Todas las operaciones eran financiadas por adineradas familias de respetable apariencia. El precio de la droga se desplomó y las bandas luchaban por los mercados. La pureza de la heroína era cada vez mayor y las sobredosis multiplicaban las víctimas mortales, sobre todo entre los más jóvenes.

Los talibanes
En la zona de influencia de estos clanes el opio recibe el nombre de tor, y es la estrella de las finanzas de todos los señores de la guerra afganos, pero en especial de los talibán. Han dado una aprobación islámica a los campesinos para que incluso cultiven más opio, aun cuando el Corán prohíbe a los musulmanes producir y tomar sustancias tóxicas. Está prohibido de manera estricta el cultivo del hachís, porque lo consumen los afganos y musulmanes, pero el opio es permisible porque lo consumen los kafirs (no creyentes) de Occidente y no los afganos y musulmanes. Empezaron a cobrar el zakat a todos los traficantes de opio. Según el Corán, los musulmanes deberían entregar a los pobres el 2,5 % de sus ingresos disponibles en concepto de zakat, pero los talibán no tuvieron ningún escrúpulo religioso al quedarse hasta con el 20 % del valor. Por su parte los jefes individuales y los gobernadores provinciales cobraron sus propios impuestos a fin de mantener sus arcas llenas y alimentar a los soldados. Algunos de ellos se convirtieron en auténticos traficantes de opio o utilizaron a sus familiares para que actuaran como intermediarios. Entre tanto, las medidas enérgicas de los talibán contra el hachís, sustancia básica en la dieta de los camioneros afganos, eran eficaces en extremo y demostraban que unas medidas similares contra el opio se podían llevar a la práctica de un modo igualmente estricto.

La mafia rusa
Esta mafia, que mantiene vínculos con Afganistán establecidos durante la ocupación soviética, utiliza sus redes para transportar la heroína por Asia Central, Rusia y el Báltico hasta llegar a Europa. Tayikistán y Kirguizistán han creado importantes rutas del opio y ellos mismos se han convertido en importantes productores de la droga. Anteriormente el opio afgano era refinado en laboratorios de Paquistán, pero las enérgicas medidas que se instauraron en ese país y la nueva diversificación de las rutas estimularon a los traficantes a instalar sus propios laboratorios en el interior de Afganistán.

China
Por temor a los movimientos separatistas y al auge del terrorismo islámico, Pekín mantiene una fuerte represión policial y religiosa sobre las minorías musulmanas en Xinjiang. China es uno de los mayores productores de precursores para fabricar heroína. Esta remota región fronteriza con Kirguistán, es una de las zonas más activas para el paso de rebeldes uigur, y el tráfico de armas y drogas procedentes de Afganistán. A finales de 2001, poco después de los atentados del 11-S, EE.UU. reconoció con Pekín la existencia del Movimiento para la independencia del Turquestán Oriental (ETIM), un supuesto grupo terrorista uigur operativo desde 2002. En los últimos años el Ejército chino ha lanzado ofensivas para eliminar supuestas células terroristas en las zonas fronterizas del país. Pekín también ha asumido que el terrorismo uigur está detrás de una serie de atentados mortales contra autoridades chinas ocurridos en Xinjiang justo antes de los Juegos Olímpicos. Kazajistán, Kirguistán, Tajikistán, Turkmenistán y Uzbekistán, al igual que China, comparten fronteras con Afganistán. Pekín niega la existencia de laboratorios para la manipulación de opio en su territorio.

Mafia albanesa
La guerra de Kosovo desempeñó un papel clave en el surgimiento de la mafia albanesa en toda Europa. Tradicionalmente, la heroína había sido transportada a Europa occidental a través de Turquía, Serbia, Croacia y Eslovenia. Esta ruta se cerró como consecuencia de la guerra, y las bandas albanesas quedaron en una posición ideal para garantizar las rutas seguras a través de la zona de guerra, al principio sólo ayudando a otros grupos de narcotráfico. Con el tiempo adquirieron la suficiente importancia como para hacerse cargo por sí solos del negocio. Una base clave de las operaciones fue Veliki Trnovac, al sur de Serbia, que rápidamente recibió el apodo de Medellín de los Balcanes. Una vez que la guerra alcanzó de lleno Kosovo, la etnia albanesa de la provincia serbia fue añadida a la lista de naciones calificadas con el status de refugiados. Dado que era imposible distinguir a los albaneses de Kosovo del resto, los delincuentes aprovecharon la situación para extenderse rápidamente por toda Europa, en primer lugar a las comunidades albanesas de Alemania y Suiza, monopolizando el tráfico de heroína. Son comerciantes clave en la conexión de los Balcanes, la ruta de la heroína Estambul-Belgrado. Según algunas fuentes la mafia albanesa mueve un tercio de la economía de Albania.

La UCK
El desarme del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) y la ruta de la heroína, su fuente indirecta de financiación, provocó el éxodo masivo de los albanokosovares hacia Albania, Montenegro y Macedonia y modificaron sustancialmente la ruta de la heroína. Uno de los personajes claves de ese tráfico era Zeljko Raznatovic, alias Arkan, conocido por la brutalidad con que llevó a cabo la purificación étnica en Eslavonia oriental y la parte central de Bosnia Herzegovina. Arkan volvió a reaparecer en el conflicto de Kosovo junto a un comando de sus tropas paramilitares conocidas como escorpiones.

ALGUNA DE LAS RUTAS DE LA HEROÍNA

La ruta aérea española
Las rutas seguidas por la heroína van directamente desde las capitales asiáticas hasta los centros de distribución y consumo. Sin embargo, para evitar los vuelos directos a las capitales europeas, en cuyos aeropuertos se establecen controles aduaneros a los pasajeros procedentes de aquellas zonas, llega al destino empleando otros itinerarios más complicados pero muy estudiados, no importándoles pasar varios controles menos severos si con ello disminuyen el riesgo de ser detenidos.

Los aeropuertos internacionales de Madrid y Barcelona son importantes en la ruta del tráfico, bien como puntos de destino o de tránsito. El de Palma de Mallorca y los canarios juegan igualmente un papel destacado. Palma de Mallorca, por sus buenas comunicaciones aéreas con casi todas las capitales europeas es importante como centro de distribución de la heroína para el resto de Europa y América. Por lo que respecta a los aeropuertos canarios las ventajas que ofrecen son inmejorables, habida cuenta del régimen fiscal de zonas francas del que gozan, pero sin que se evite el continuar con controles de pasajeros y equipajes sospechosos. España sigue siendo un país donde el movimiento del caballo está completamente atomizado en una legión de traficantes medianos y pequeños. Ciudadanos iraníes y pakistaníes se han unido a los tradicionales turcos para ejercer un mayor control sobre el mercado español.

Ruta de los Balcanes
A partir de los años 90, la ruta de los Balcanes volvió a transformarse en una de las más importantes vías de entrada de heroína a Europa. Las grandes cantidades de opio y base de morfina eran refinadas en laboratorios turcos y vendidas en Europa Occidental en forma de heroína cruda, Brown sugar o de primera calidad, la llamada número cuatro. Tras atravesar Pakistán, Irán y Turquía, la ruta se divide en un tramo que cruza por Macedonia, Albania, parte de Italia, Serbia y Montenegro y Bosnia- Herzegovina, y otro que sigue hacia el norte por Bulgaria, Rumania, Hungría y Austria.

La ruta Sur
La ruta que pasaba por Bulgaria, Macedonia, Kosovo y Albania se fue quedando seca por el enfrentamiento entre fuerzas serbias y la guerrilla albanokosovar, por lo que los traficantes se concentraron en Hungría. Los expertos en narcotráfico dicen que la droga, procedente de Afganistán, transita por Turquía, Bulgaria y Rumania antes de atravesar las fronteras húngaras. Budapest sirve luego como distribuidor para los traficantes que utilizan varios vehículos y pasadores para distribuirla en Europa, concretamente hacia Alemania o Italia vía Eslovenia. Se ha trazado una amplia ruta que cubre Eslovenia, Austria, Alemania, Polonia, Eslovaquia, Hungría, Rumania y finalmente Albania. Antes, los albaneses de Kosovo y de Macedonia intervenían en la ruta de los Balcanes apoyándose en los puertos italianos y los del Adriático en combinación con las redes turcas, rusas y caucásicas, que transitaban por Bulgaria y Rumania.

Ruta nigeriana
En Egipto se decretó la condena a muerte para los traficantes de drogas, por lo que éstos buscaron una nueva vía a través de África, utilizando como base a Nigeria y como lugares de escala a Jartum, Nairobi e Isla Mauricio.

Ruta o conexión Marbella
Es lo que los europeos llamaron la nueva conexión Marbella, que parte del puerto turco de Esmirna y se dirige a Grecia, Italia y España. Muchos de los encargados de llevar la droga utilizaban pasaportes brasileños, paraguayos y argentinos, documentos que las autoridades europeas ya habían visto en manos de árabes sospechosos.

La ruta marítima mediterránea
La ruta terrestre centroeuropea se sustituye eventualmente por el desembarco de los alijos desde buques llegados a puertos comerciales del Mediterráneo. Un porcentaje entra a bordo de yates y embarcaciones por los puertos deportivos de la costa catalana y de la Costa del Sol (Puerto Banús, Marbella, Puerto de la Duquesa, etc.), donde la vigilancia es escasa o nula en temporada turística alta, o a través de embarcaciones y lanchas rápidas. Este tráfico de alto standing suele ser de heroína de paso con otros destinos.

La ruta turca
El tráfico de heroína a gran escala sigue en manos de organizaciones turcas. Los coches o autocares con la droga se cargan en Rumania o Bulgaria, donde suelen tener almacenes estas organizaciones, y desde allí hacen el viaje a España. Muchos traficantes sólo tienen esta misión, la de transportar la droga, que camuflan en el vehículo. Siempre hay una cabeza visible de la organización afincada en España. Estos círculos son cerrados y muy reducidos, por lo que es muy difícil investigarlos.

El tráfico de la heroína turca en camiones también es importante, distinguiéndose tradicionalmente dos grandes rutas:


- Tradicional: Turquía-Bulgaria-Yugoslavia-Austria-Alemania

- Alternativa: se desvía por Hungría y Checoslovaquia



Nueva ruta de la seda
Históricamente Afganistán fue la columna vertebral de la ruta de la seda, por la que circularon caravanas con telas, especias, marfil, rubíes, plata y lapislázuli. La nueva ruta ganó importancia para proveer a los mercados de Rusia y Asia Central. Tayikistán y Kirguizistán se han convertido en países de tránsito, almacenamiento y procesamiento. Otras rutas menores trasladan la heroína a través de Turkmenistán hacia Irán, o por el mar Caspio hacia el interior del Cáucaso, a Turquía o el norte a Rusia.

Rutas aéreas
Los aeropuertos de Amsterdam, Francfort, Zurich y París, y en menor medida el de Londres, son los puntos principales de compraventa de la heroína que se consume en España. La ciudad holandesa sigue considerada como el principal centro europeo de distribución. A estas cinco capitales converge parte del caballo que se introduce en España.

Las rutas pueden ser directas o indirectas:

a) Directas:

- Ruta del Próximo Oriente, con origen en Turquía, Siria y Líbano.

- Ruta del Oriente Medio, con origen en Irán, India y Pakistán.

- Ruta Africana, con origen en Nigeria.

- Ruta del Lejano Oriente, con origen en Tailandia.

b) Indirectas:

- Ruta Europea, con origen en Irán, India y Pakistán y en tránsito por Viena, Ginebra, París, Zurich, Frankfurt, Amsterdam y Bruselas.

- Los directos haciendo tránsito en aeropuertos europeos.


El tráfico de la hormiga
El avión es otro medio utilizado, incluyendo lo que se conoce como vuelos inocentes. Por ejemplo, un Bruselas-Málaga, después de hacer dos o tres saltos aéreos por capitales europeas. El tráfico de la hormiga prefiere cruzar la frontera por carretera o utilizar los medios públicos, como autobuses o trenes. Paquetes anónimos circulan abundantemente, así como fletar tandas de correos o pasadores que disminuyen el riesgo de aprehensión de grandes cantidades.

Venezuela y Méjico, las nuevas rutas de la heroína americana
Venezuela era hasta hace pocos años el origen de casi todos los cargamentos de heroína con destino a Méjico. Actualmente, con las plantaciones que existen en Méjico y Colombia, con sus laboratorios respectivos, hacen más fácil el tránsito hacia EE.UU.

EL ÚLTIMO ESLABÓN
Hace ya años comenzaron a observarse indicios de una mayor profesionalización y de una presencia de extranjeros en el negocio, especialmente paquistaníes, iraníes, marroquíes, libaneses y sirios, por este orden. El desplazamiento de la heroína blanca tailandesa por la paquistaní o turca ha potenciado estas organizaciones, al igual que la fuerte implantación de comunidades de estos pueblos árabes en los grandes centros. La colonia de iraníes en España controla parte de la heroína que se consume en Madrid. La que circula en Cataluña proviene al parecer de Pakistán, y en un alto porcentaje está controlada directamente por ciudadanos de aquel país. Ambos grupos tienen el mismo modo de operar: no son consumidores, no adulteran la droga más de una vez y no invierten nada en España. Los iraníes, mayoritariamente huidos del nuevo régimen islámico, aprovechan de la numerosa colonia de ciudadanos de su país en España para lograr la distribución en sus primeros escalones. Así, los grupos cambian con rapidez, aunque se heredan los contactos.

Cuando un traficante ha recibido la droga adquirida, además de rebajar su pureza a la mitad entrega pequeñas cantidades a varios distribuidores de confianza. Éstos, que constituyen un seguro para el traficante principal, tienen sus propios distribuidores, son los que ponen la droga en la calle, nuevamente cortada.

LA COCAÍNA

CENTROS DE PRODUCCIÓN
España es el destino internacional del narcotráfico, aunque algunos no quieran reconocerlo. La cocaína que entra especialmente en Galicia como puerta hacia Europa, es procedente de las grandes zonas productoras de Sudamérica. Esto no es ningún descubrimiento, desde luego. El hecho es que Colombia es uno de los mayores productores de esmeraldas del mundo, lo que sin embargo no se ve reflejado en su nivel de exportaciones.

En la década de los 70 la prensa comenzó a hacerse eco de unos señores costeños que hacían pública ostentación de grandes capitales que, según explicaban ellos, provenían de la venta de la marihuana. Pero la compra de un cargamento de hierba y el alquiler de un barco para su transporte no estaban al alcance de cualquiera. Con estos clanes sólo competían los guajiros, pueblo tradicionalmente acostumbrado al contrabando fronterizo con Venezuela. Se identificaron entonces dos formas de vinculación inicial con el tráfico de marihuana: la de los sembradores, que recibían una utilidad casi siempre anticipada y a los que se pagaba en el momento de recibir la semilla, sin problemas de crédito con la banca, ni exigencia de avales. Y una segunda, los marimberos, como se denominó a las personas encargadas del transporte, venta y entrega de la marihuana en EE.UU.


Entonces se vió en nuevo negocio en la cocaína, algo que ya existía. Los nuevos cultivos intensivos comprendían de una a cinco hectáreas, y se les dio el nombre de chagras, en plena selva pero cerca de caños o ríos de alguna importancia. Con cuatro cosechas anuales se obtienen cinco kilos de cocaína por hectárea. Junto a las chagras hay un pequeño laboratorio, que no es más que una choza recubierta con tela asfaltada conocida con el nombre de paroy, donde una máquina fragmentadora de hojas las reduce a partículas. Luego se consigue la pasta o base de cocaína. Se entrega al mayorista si el cultivo es de su propiedad, o se vende en las riberas de los ríos para ser utilizada como bazuco. Si el cultivo es propiedad de narco la pasta la llevan a un laboratorio, casi siempre camuflado en una hacienda, y la convierten en clorhidrato de cocaína. El químico a quien se encarga de esta labor se conoce con el nombre de cocinero. En la finca donde se ubica el laboratorio se encuentra la pista de aterrizaje, disimulada con árboles sembrados en grandes canecas, que son retiradas cuando la aeronave ha dado la contraseña previamente convenida. Los laboratorios también se encuentran en zonas urbanas, pero en estos casos se trata de personas que llegan al narcotráfico por sus propios medios, y que por tanto difícilmente están en capacidad de adquirir más de cinco kilos de base.

Los territorios de concentración de cultivos son: Amazonas, Arauca, Casanare, Vichada, Guainía, Putumayo, Vaupés y Boyacá. La pasta de coca es almacenada y procesada en Meta, Valle, Cundinamarca, y Antioquía, donde se encuentran los laboratorios.

LA DISTRIBUCIÓN
Una vez refinada, la coca es enviada al Atlántico, Magdalena y la Guajira, para ser exportada a EE.UU. o Europa por vía marítima o aérea, con escala en Centroamérica, alguna isla del Caribe o Venezuela. Para el transporte marítimo los puertos habituales de salida son Acandí y Turbo, en el Golfo de Urabá. Para ese momento la cocaína ha sido empaquetada en bolsas cuyo peso casi nunca supera el kilo y medio. Cada paquete lleva dos distintivos: un color, que identifica a su propietario, y unas letras, que corresponden al lugar de destino, o a la clave que debe dar quién la habrá de recibir. Cuando se trata de cargamentos que no son propiedad de los capos de la mafia del narcotráfico sino de aventureros que quieren ingresar al negocio, utilizan personas de bajos recursos, desempleados o gente sin alternativas, a quienes pagan los pasajes de ida y regreso, una suma en dólares equivalente al millón de pesos y el valor de su estancia en la ciudad norteamericana o europea a donde deben llevar la cocaína. Estas personas son llamadas mulas, una referencia al tradicional animal de carga en Colombia. Se distribuye en envoltorios de papel aluminio que se recubren con dedos de guantes quirúrgicos. Son lubricados con aceite y los tragan como si fueran pastillas. El sistema más sofisticado es el de los capos del Cartel de Medellín, pues ellos mismos elaboran la bolsa plástica donde se embala la cocaína. Es una creencia que los perros sólo temen a los animales de mayor tamaño a los que identifican por el olor de sus excrementos. Los obtienen de tigres, hipopótamos o elefantes que mantienen en sus zoológicos, y los utilizan como uno de los ingredientes en la fabricación de las bolsas.

Las operaciones de cocaína se efectúan en entrevistas privadas y únicamente con personas conocidas. La cancelación del valor del embarque de droga se hace normalmente en efectivo, pero cuando la entrega es diferida el pago se acuerda con cheques, pagarés o talones, con efecto en la fecha en que debe ser entregada en el país de consumo, o bien, con el aval personal de la organización. Para esto envian a uno de sus integrantes como garantía, quien permanece en estado de semi-secuestro hasta la finalización de la operación. Los principales focos de negociación son: Bogotá, Medellín, Villavicencio, Leticia y Cali.

También existía el alquiler de rutas garantizadas para aquellas personas de confianza de los narcos que deseen entrar a participar en el negocio. Empresas que transportan y entregan la cocaína en La Florida. En las reuniones se asigna a cada traficante un color, que le sirve de distintivo ante algunas autoridades norteamericanas que "no ven" ciertos envíos. El color azul, para el Chan Ochoa, el amarillo, para la organización de Escobar. Se distribuyeron los mercados, Nueva York para el Cartel de Cali, Florida para el Cartel de Medellín, California, y especialmente Los Angeles, para el que logre consolidar la mayoría, que terminó en poder de los Rodríguez Orejuela. Se elaboró un complejo sistema de claves con la combinación del color y letras. En teléfonos públicos de los centros comerciales de Miami, Nueva York y Los Angeles, se reciben llamadas desde Bogotá, o Medellín, en las que sencillamente se dice: "rojo, FDR". El distribuidor da la clave y le entregan su cocaína. En el teléfono público siguiente entraría otra llamada, hecha nuevamente desde Colombia de un teléfono que correspondía a una línea sin registrar y, por lo tanto, virtualmente imposible de localizar.

El clan Ochoa fue el más listo en comprender la organización como factor de poder, y entró en contacto con la mafia ítalo-norteamericana. Esta alianza se detectó en el caso conocido como la Pizza Connection de Nueva York, una red de pizzerías controladas por la mafia de EE.UU. para distribuir la cocaína de los Ochoa. En el caso de Pablo Escobar tenía montado un sistema de distribución a nivel internacional. Se asegura que podía envíar a EE.UU. un promedio mensual de 1.500 kg, y que una cantidad era enviada a los mercados europeos, con puente en Caracas. La red de la Phillip Morris, hasta entonces el mayor contrabandista de cigarrillos Marlboro hacia Colombia fue tomada por Pablo Escobar, quien compró los dos buques en que se transportaban los cargamentos hacia ese país. También se asegura que Escobar invirtió una importante suma de dinero para convertirse en accionista de American Express.

ALGUNAS RUTAS DE LA COCAÍNA

Existen rutas para todos, con el apoyo de las diferentes organizaciones, a cambio de un porcentaje que determinan de forma autónoma en cada caso. La cocaína es transportada, generalmente vía marítima y aérea a los centros de distribución y consumo norteamericanos y europeos, siguiendo rutas directas o en otros casos, al igual que ocurre con la heroína, empleando itinerarios complejos. España tiene un considerable consumo de cocaína, es país de tránsito y puerta de entrada en Europa para su posterior distribución. Desde hace algunos años las organizaciones colombianas y de otros países han asentado emisarios en nuestro país, lo que les ha permitido constituir una base para laboratorios de etapas, control directo de las operaciones y supervisión de la distribución, aumentando con ello los beneficios. Cada vez es más habitual la detención de estos supervisores en las distintas operaciones policiales.


La ruta marítima tradicional
En el espacio europeo España es pionera en la persecución marítima de narcotraficantes, pues nuestra legislación permite actuar en aguas internacionales cuando se trata de interceptar embarcaciones con cargamento sospechoso. Es habitual en el caso de Galicia se empleaban y emplean embarcaciones con siete motores sincronizados de 350 caballos de potencia cada uno, con combustible suficiente para recorrer 4.000 millas náuticas en un viaje de ida y vuelta y capaces de transportar hasta 3.000 kilos de cocaína. El barco nodriza que cruza el Atlántico y que trasvasa su carga a planeadoras en aguas gallegas, o los envíos de droga en grandes buques de carga transoceánicos que depositan contenedores con cocaína en puertos andaluces, valencianos y, en ocasiones, vascos. Estos canales históricos han sido muy golpeados en los últimos años, con la desarticulación de parte de las grandes organizaciones del narcotráfico gallego, o con espectaculares capturas en puertos españoles y abordajes de buques en mitad del Atlántico. El control por satélite es esencial para descubrir embarcaciones ilegales, pero en este terreno EE.UU. y Reino Unido tienen la palabra.

Ruta del norte
La cocaína es transportada desde América del Sur hacia la UE a través del Océano Atlántico. Desde Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador o Venezuela se envían por mar cargamentos de varias toneladas en dirección a las zonas costeras de Galicia y Portugal. Al mismo tiempo, la cocaína también se envía a los principales puertos de contenedores de España, Bélgica, Alemania, Francia, Italia, los Países Bajos y el Reino Unido. Aunque el uso de las agencias de transporte individual y de transporte aéreo también juegan un papel importante, son los cargamentos marítimos el mayor problema pues pueden transportarse grandes cantidades en un solo viaje y detectarlas es difícil. Una de las más transitadas es la ruta del Norte, que parte de América del Sur y llega a Europa a través del Caribe. En una primera fase la droga puede transportarse directamente por mar o aire a las islas del Caribe, pero también puede llevarse por tierra a la costa caribeña de América del Sur, por ejemplo, a través de países como Venezuela.

Ruta central o de los veleros
En segundo lugar se encuentra la ruta central, que se extiende desde por ejemplo Brasil, hasta España, con posible escala en Cabo Verde, las Azores, Madeira o las islas Canarias. El tráfico es realizado utilizando grandes buques en los que se carga la cocaína y de cuyo suministro suelen encargarse las denominadas lanchas rápidas. Después se transborda la droga a ubicaciones como Cabo Verde o las islas Canarias y se transporta a España en embarcaciones más pequeñas, especialmente buques pesqueros y planeadoras. En la ruta central también se utilizan los correos que se desplazan por vía aérea, sobre todo a través del aeropuerto de Barajas (Madrid).

Ruta de África Occidental
Se ha detectado que una ruta de contrabando de cocaína es la de África Occidental, sobre todo a través de los países que se extienden a lo largo del Golfo de Guinea y la costa de Cabo Verde, que se ha utilizado desde hace algún tiempo como plataforma para transbordar y almacenar cocaína. Benín, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau, Nigeria, Sierra Leona y, más recientemente, Mauritania y Togo están seriamente afectados por el tráfico de cocaína.
La provincia de Cádiz, en contraposición con la costa gallega, acoge la entrada de cocaína especialmente desde aeródromos escondidos en fincas y pistas de aterrizaje camufladas en la zona norte de la comarca de La Janda y de la Sierra. Una de las razones es que el control de la costa andaluza ha ido en aumento en los últimos años, especialmente desde la implantación del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) que utiliza un sofisticado sistema de cámaras de infrarrojos que controla el litoral. Este control ha agudizado el ingenio de los narcos que cada día emplean más el espacio aéreo ya empleado para el hachís. Utilizan avionetas y helicópteros que aterrizan, ya en la península Ibérica, en pistas ilegales dispersas por Andalucía y Levante.La coca sube desde Ghana, Mauritania, Costa de Marfil, Guinea, pasa por Marruecos, mediante sobornos, llega a España, y en muchos casos, se transporta, ya por tierra, hasta el resto de países europeos. Es la respuesta a los golpes policiales de finales de los noventa, con un escenario perfecto: pobreza, una costa extensa y escasamente vigilada, países castigados por guerras interminables y lo más importante, Gobiernos débiles e instituciones inexistentes. Por poner un ejemplo, Guinea Bissau, ex colonia portuguesa y una de las 10 naciones más pobres del mundo. La exportación de anacardos es su primera actividad comercial. Cualquier servicio prestado al narcotráfico da más dinero. Este pequeño país africano no tiene prisión, la Policía Judicial, encargada de la lucha antidroga, cuenta con 60 agentes y un único vehículo.



Ruta del Sáhara Occidental
Variante de la anterior, pero con la implicación de altos responsables de la seguridad y del ejército marroquíes en el narcotráfico del hachís. Esto convenció a los colombianos para usar a fondo la via marroquí, en combinación con las mafias del hachís. Recorre el Sáhara Occidental en barcos pesqueros cuyos dueños son generales marroquíes y sus familias.

Rutas aéreas
Una parte muy importante de la cocaína que entra en España y que sale desde La Paz (Bolivia), Bogotá y Barranquilla (Colombia), Santiago de Chile (Chile), Buenos Aires (Argentina) y Sao Paulo (Brasil); principalmente, llega hasta Madrid vía aérea, en nuestro territorio nacional y en la mayoría de las veces en tránsito a otras capitales europeas. El aeropuerto de Madrid-Barajas es el más importante en la ruta del tráfico ilícito de esta droga y en el que se han decomisado las mayores aprehensiones. Casi un 80% de las comunicaciones aéreas entre Sudamérica y Europa se realizan vía Madrid, por lo que es obvio pensar que gran parte de la cocaína consumida en Europa pasa, al menos en tránsito, por dicho aeropuerto.

a) Directas

- Vía colombiana (Bogotá-Madrid)

- Vía venezolana (Caracas-Madrid, Tenerife o Santiago)

- Vía brasileña (Río de Janeiro-Madrid o Barcelona)

- Vía argentina (Buenos Aires-Madrid, Las Palmas o Málaga)

b) Indirectas

Utilizando terceros países tales como: Uruguay, Colombia, República Dominicana, Gran Bretaña, Puerto Rico, Venezuela, Paraguay y Brasil.

Ruta por ferrocarril
La estación de Atocha en Madrid, empleada por los traficantes procedentes de Sudamérica vía Lisboa y las estaciones de Madrid y Barcelona, son utilizadas para la entrada y salida de los correos que transportan cocaína entre España y Francia. Esta modalidad se emplea igualmente para el tráfico de la heroína y otras drogas. 


EL CANNABIS

CENTROS DE PRODUCCIÓN
Poco hay que comentar sobre el cannabis y su importancia para España. Principalmente el hachís decomisado procede del norte de África (Marruecos), y en cantidades prácticamente insignificantes de África Central y Sudamérica. Son las zonas de producción que nos afectan directamente, que además, como en el caso del hachís marroquí, cuentan con la protección del Estado que lo controla y cobra un tanto del negocio. Siempre que no sea un español o extranjero el sorprendido en el tráfico. Las diferentes zonas de producción y propietarios suelen marcar las pastillas con diferentes motivos, que van desde estrellas, un pez, etc... 

CENTROS DE DISTRIBUCIÓN Y CONSUMO
Al igual que ocurre con la cocaína, España es país de tránsito para el consumo europeo del hachís, y al mismo tiempo, un gran centro de consumo de esta droga. Las estadísticas policiales reflejan un constante aumento en las aprehensiones y detenciones por estos motivos. España es clave en el tráfico de cocaína y hachís.


RUTAS


Introducción marítima
En cuanto al hachís procedente de Marruecos, su introducción se realiza tradicionalmente por vía marítima, por los puertos del sur de la Península, sin olvidar rutas aéreas desde Casablanca y Tánger directamente a Málaga y Madrid, o vía Lisboa, para más tarde ser introducidas en vehículo o ferrocarril por las aduanas terrestres hispano-portuguesas. También son importantísimas las descargas en Galicia, en las que hablamos de miles de kilogramos.

Las vías marítimas de penetración, aunque suelen ser las regulares, no son las únicas, pues se utilizan embarcaciones de recreo, barcos de pesca y lanchas rápidas que alijan por los puertos y costas mediterráneas y gallegas.



El hachís que llega al territorio nacional procedente de África Central (Nigeria y Lagos), tradicionalmente tenía entrada por las islas Canarias o bien directamente vía aérea, por el aeropuerto internacional de Madrid-Barajas.

En lo referente a la marihuana colombiana los itinerarios seguidos para su introducción coinciden con los citados en el tráfico de cocaína.

Las gomas
Las redes mandan a la vez numerosas gomas (lanchas neumáticas) cargadas cada una de ellas con más de 1.000 kilos. Saben que gracias a los radares del SIVE (Sistema Integrado de Vigilancia Exterior), las Fuerzas de Seguridad lograrán interceptarán algunas de ellas, pero también saben que no cuentan con efectivos suficientes para hacer frente a este tipo de avalanchas. Les compensa perder una parte. Es un sistema parecido al utilizado con las pateras, en las que solían transportarse también algunas cantidades de droga.

El Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) de la Guardia Civil implantado en la costa de Andalucía y Canarias, no ha resultado todo lo eficaz que se esperaba. El SIVE cuenta con patrulleras, radares, cámaras infrarrojas, señales de vídeo de gran alcance. Estos medios complican la labor de los traficantes, que continúan con sus operaciones a través de lanchas rápidas que se mueven por toda la zona de Levante, islas Baleares e incluso suben desde Andalucía hasta el Delta del Ebro en una noche. Llegan al destino, sueltan los fardos de hachís y vuelven a bajar.

Las embarcaciones de recreo utilizan los puertos deportivos de la costa mediterránea como bases de operaciones ilícitas. En Palma de Mallorca son utilizados frecuentemente como zonas de contratación y avituallamiento de yates que operan entre la costa norte de Marruecos y el sur de Francia.

En la introducción marítima también juegan un importante papel los gallegos. Pilotos de planeadoras que llevan una vida aparentemente normal, y que a través de contactos telefónicos pueden estar en unas horas en el Estrecho y realizar el trabajo. Posteriormente regresarán normalmente con un vehículo alquilado, con hachís oculto que distribuirán en sus zonas de procedencia y que reciben a modo de pago.

Pistas de aterrizaje camufladas
Hay un importante incremento en la utilización de pequeñas avionetas y helicópteros alquilados en los clubs aéreos nacionales o propiedad de las organizaciones, que realizan aterrizajes en zonas no habilitadas cargando mercancía en territorio marroquí para descargarla en territorio nacional. También se utilizan las avionetas fumigadoras, capaces de cargar hasta 50 kilos de cocaína o hachís, volar lentamente y lo suficientemente bajo para que sea muy complicado detectarlas. No es obligatorio su control, pues no existen radares y controles civiles, y los que hay son de uso militar. Éstos no se preocupan por avionetas viejas, lentas y sin mayor peligro para la seguridad del Estado. Las Marismas del Guadalquivir, el Parque Nacional de Doñana y los olivares de Jaén son algunos de estos aeródromos de la droga. Desde allí, la droga debe realizar el último salto hacia Europa por nuevas rutas.



Vía terrestre
Camiones, turismos y en general cualquier medio que sea capaz de desplazarse, flotar o volar cruza los puntos habilitados hacia España para intentar colar una droga que en el corto trayecto que hay entre Marruecos y la Península multiplica casi por diez su valor.


Go Fast Routier
Se trata de un método en auge para transportar hachís vía Francia, con destino a este país y a Europa. Parte de la organización adquiere la droga en el norte de África y lo traslada a bordo de  embarcaciones pesqueras o de recreo a las costas españolas, en el campo de Gibraltar o proximidades. A su llegada a España es escondida en lugares seguros denominados guarderías donde se custodia hasta que otros grupos preparan la infraestructura necesaria para su traslado a Francia, lugar final de distribución. Se utilizan vehículos de alta gama, previamente sustraídos y acondicionados con dobles fondos para trasladar la droga entre ciudades muy distantes de un mismo país o entre países. Los traficantes circulan a altas velocidades por rutas preestablecidas y siempre precedidos por vehículos lanzadera que avisa de cualquier control o patrulla policial. Generan un grave riesgo para otros usuarios de la vía, debido al exceso de velocidad y a las peligrosas maniobras que realizan cuando son avisados de la presencia de agentes. Se están produciendo varias muertes en distintas carreteras por los accidentes que ocasionan.

DROGAS DE DISEÑO
Las drogas de diseño lo tienen mucho más fácil. Holanda sigue siendo el productor del 90% de estas sustancias. La carretera es su camino habitual, incluso para la que viene de países más al Este, como Polonia y Chequia, cuyos narcos parecen querer hacer la competencia a los de los Países Bajos. Agunas sustancias, como la Ketamina o el GHB, parten de sitios tan lejanos como China o la India.

La ruta del bakalao  
En la década de los 90 surgió un fenómeno en España que se bautizó como la ruta del bakalao, que finalizó con su "criminalización" definitiva por toda clase de medios 1994. Se creó un corredor de drogas de jóvenes que acudían a las discotecas de Valencia para consumirm y disfrutar del fin de semana. Actualmente, los restos de esta movida ha venido en denominarse neobakalao en Levante. Esta ruta se desplazó hacia Cataluña (de Pallafrugel a Igualada, pasando por Mataró) en su momento y sus catedrales del techno siguen convocando a las masas, aunque ya no sea en el nombre del bakalo propiamente dicho, y también en Zaragoza y Huesca.
Hacia el oeste discurren rutas alternativas como la vallisoletana, repleta de discotecas hasta Medina del Campo y, un poco más arriba, la que recorre el País Vasco desde Bilbao hasta Vitoria, con ramificación hacia Pamplona. También tiene importancia la zona toledana, que en realidad comienza al sur de la Comunidad de Madrid para alcanzar Talavera de la Reina. Los modernos bakaladeros son ahora también llamados poligoneros, debido a la acotación de las discos en polígonos industriales.

ALGUNOS MÉTODOS DE INTRODUCCIÓN DE DROGAS
Los traficantes son ingeniosos para hacer su trabajo. Cada vez que se descubre su modus operandi se las ingenian para crear nuevos métodos que puedan burlar la vigilancia. La misión de las fuerzas policiales es doble: por un lado la represiva, cuya muestra son las actuaciones y aprehensiones en materia de drogas; y por otro lado la preventiva, pues en teoría su presencia en aduanas y territorio nacional debería persuadir a los traficantes, al sacar al menos temporalmente de circulación tanto a éstos como las sustancias con las que trafican. Quiero pensar que siempre existe más labor preventiva que represiva, aunque no se corresponda con la realidad.

Correos, mulas y muleros
Los correos son indistintamente hombres o mujeres que generalmente poseen nula información sobre la organización. Se dan algunos casos de que en los mismos aviones en los que viajan los correos, mulas o muleros, sin que éstos lo sepan, van otras personas que controlan todo el viaje. La investigación posterior es difícil, pues los controladores darán la alarma, no acudiendo los receptores de la mercancía a los lugares previstos de contacto en caso de ser detenido el envío. Previamente al ser contratado el correo, entrega la ropa y demás pertenencias que llevará en el viaje a los traficantes. La propia organización se encarga de comprarle el billete de avión y llegado el día de entregar la maleta con doble fondo, del billete y anticipo del dinero, generalmente el 30%, que le pagan por sus servicios, dándole las mínimas instrucciones para llegar al destino. Éstas normalmente se limitan a un simple número de teléfono al que llamará para recibir nuevas instrucciones, o una dirección donde deberá alojarse.

Procedimientos habituales para ocultar drogas en las personas:

-Simulando escayolas, embarazos, vendajes de heridas



-Adheridas al cuerpo o mediante fajas


-Entre el cabello

-Tacones de los zapatos

- En el forro de vestimentas, hombreras, bajos de los pantalones, sombreros, cinturones, etc.

En los equipajes y objetos:

-En dobles fondos o dobles laterales de los equipajes, bolsos de mano y estuches de aseo 


-Entre la vestimenta del equipaje

-Interior de cartas, plumas, bolígrafos, mangos de raquetas, mangos de cepillos para el cabello o la ropa, costureros, perchas de madera huecas, libros, periódicos, revistas, tubos de pasta dentífrica, despertadores, encendedores, linternas

-Interior de sustancias comestibles como bollos, golosinas, tartas, conservas, paquetes de té y otras hierbas aromáticas, etc.

-Paquetes de cigarrillos

-Disueltas en líquidos, o impregnadas en pañuelos o papel secante


-Interior de frascos de medicamentos

Tragones
El correo traga la droga en forma de pequeñas esferas envueltas en látex. Una vez tragadas siguen su recorrido natural por el tubo digestivo, pudiendo transportar hasta 600 gramos, hasta que alcance el estado de expulsión anal con un plazo de unas 48 horas. Este sistema es válido para transportar muchos tipo de droga.



Almacenadores-culeros
El correo se introduce supositorios que contienen droga por el recto y /o vagina. La droga es comprimida, se le da forma de cilindro y se corta en trozos de 10 cm de largo y 1 de diámetro, con un peso de 50 gramos. Se envuelven en un papel de celofán y, se cubren con capas de cinta plástica adhesiva. Se colocan en el interior de uno o dos preservativos para facilitar su inserción. La cavidad más utilizada, tanto por el hombre como por la mujer, es la rectal, pues la vagina no posee esfínter. La droga insertada en ella se mantiene en su lugar con la ayuda de toallas higiénicas. La introducción se facilita con la utilización de cremas: vaselina, mantequilla de cacao, etc. De esta manera un correo puede transportar hasta 500 gramos de droga.

Otras partes del cuerpo
Estómago, boca, senos (con implantes de cocaína líquida). Se ha hablado mucho sobre la intervención quirúrgica para introducir algún tipo de droga en el cuerpo (bebés), o bien, en este caso sí documentado, en el interior de cadáveres.

Además de los anteriores se emplea cualquier otro sistema imaginable en los diferentes objetos, ropas, regalos, golosinas, dentífricos, aparatos electrónicos que además funcionan, etc.

Vehículos
Hace años era habitual el empleo de los transportes TIR para el contrabando de heroína. Unas veces se realizaba con el consentimiento de los conductores, y otras con el desconocimiento absoluto de éstos, que, sin saberlo, llevan adosados a los bajos del camión paquetes colocados por los traficantes aprovechando alguna parada antes de cruzar la frontera. Los paquetes eran recuperados una vez superado el control aduanero. Los vehículos son el medio más utilizado para ocultar el hachís, sobre todo cuando es mucha cantidad. A menudo se construyen compartimentos especiales o dobles fondos a medida del usuario en automóviles u otros vehículos, en talleres que prestan apoyo a las organizaciones. Los posibles lugares para esconder drogas son innumerables, y como algún ejemplo se puede citar:

-Depósito de gasolina

-Rueda de repuesto

-Interior de tapizados y puertas

-Debajo de las alfombras

-Tras el salpicadero

-Airbags desactivados y desmontados

-Detrás de las luces delanteras y traseras

-Debajo de los guardafangos o guardabarros, etc.

En los barcos
Se ha calculado que en los buques que se emplean normalmente para la navegación existen más de 3.000 posibles lugares para esconder drogas. Ventiladores, tuberías, tanques de combustible vacíos, mástiles huecos, túneles de los ejes portahélices, botes y cinturones salvavidas, rollos de cables o cuerdas y equipo de cocina.

Adosado al casco
En los buques es un sistema muy empleado el adosar al casco del buque una especie de tubos estancos, que exigen el reconocimiento submarino a la llegada a puerto para su detección.

En animales
Entre la silla y la piel, en los bolsillos de la silla, bajo los arneses. En el aparato digestivo: estupefacientes blancos contenidos en receptáculos de metal e introducidos por vía bucal o anal. Era frecuente el fallecimiento de animales, en el caso de transportarse vivos, a los que se les había cosido el orifico anal.

L.S.D.
Es inodoro, incoloro e insípido y de fácil ocultación por el poco espacio necesario, por lo que puede entrar en grandes cantidades por cualquier medio. Collares, colgantes, tubos y armaduras de mochilas, que suelen ser huecos. También se utiliza una especie de película de gelatina, casi transparente, de unos 5 milímetros de lado, conteniendo cada una cuatro dosis.

Envíos postales
Es bastante habitual introducir drogas a través del correo postal, utilizando las listas de correo. Mediante cartas o en paquetes postales (libros con huecos en sus páginas, revistas, etc.). También en mercancías facturadas no acompañadas. Los datos de identificación del remitente, por descontado, son falsos. Las organizaciones contratan a los destinatarios, al que pagan cantidades de dinero poco significativas, les toman los datos personales y facturan la mercancía. El destinatario viaja posteriormente al lugar de destino y se presenta en las oficinas de las compañías aéreas de las terminales de carga, acreditando su personalidad y retirando la mercancía. También se utilizan apartados postales a nombre de personas reales o con documentos falsos que a su vez son distribuidores. Esperan un plazo prudencial para constatar que no hay vigilancia en Correos. Últimamente, gracias a los nuevos medios de información, se puede realizar un seguimiento del envío. En caso de detectar una detención anormal en algún punto del viaje, se desmantela el piso destinatario o desaparece el receptor.

Hoteles
Los hoteles son utilizados por la mayor parte de las organizaciones para alojarse en contactos con otras organizaciones o distribuidores. También son empleados sus aparcamientos públicos en los que estacionan vehículos cargados con la mercancía, que son recogidos por otras personas cuando se ha cerrado la transacción.

Avionetas y helicóptero
Las avionetas privadas o alquiladas y helicópoteros que ya he nombrado en las rútas del hachís y cocaína.

Almacenes, guarderías y caletas
Cuando la droga es alijada por la costa o playas suele enterrarse u ocultarse en matorrales, en puntos ya determinados previamente, zulos, naves próximas, casetas de pescadores, bateas (en el caso de Galicia), etc. Posteriormente vehículos de la organización cargan la droga y la distribuyen. El término caleta y caletero (persona encargada de una caleta), es más empleada en el tráfico de cocaína.

Internet
Se calcula que hay 890 millones de usuarios conectados a Internet, la mayor parte en Asia, Europa y América de Norte, cifra que va aumentando día a día. Se están aprovechando las posibilidades que ofrece este sistema, entre ellas el correo electrónico, los mecanismos que permiten el intercambio de archivos, la colaboración interactiva y la comunicación protegida. Las ventajas de la red compensan sobradamente los peligros que representa, pero las posibilidades de hacer un mal uso son bastante elevadas pues su gestión y normas que la regulan están en manos de compañías privadas y no en un único organismo de control. El futuro de la investigación de drogas y otros delitos pasa por internet.

Contenedores
No se puede dar una cifra exacta del flujo anual de contenedores, pero puede estimarse en más de 55 millones. Alguno de los principales puertos de este tipo de tráfico son Le Havre, Rótterdam y Hong-Kong. En España están Barcelona, Valencia, Algeciras, Bilbao, Vigo, etc. El un medio habitual para el transporte de drogas. El método más sencillo es el consistente en introducir la droga en medio de mercancía ordinaria. Los habitáculos de ocultación de los contenedores más frecuentes suelen ser las tapas, los tabiques o el fondo del armazón.

Denominación e identificación de los contenedores
La unidad de medida de los contenedores es el Twenty Equivalent Unit (T.E.U.). Los de 12 metros, por ejemplo, se describirían como una doble TEU. Casi todos ellos registrados en la Oficina Internacional de Contenedores (I.C.B). Este organismo es una oficina creada en 1933 por la Cámara de Comercio Internacional. Su principal finalidad consiste en establecer un registro de Códigos de identificación de la propiedad de contenedores. Se identifican con un código alfanumérico, establecido por la Organización Internacional de Normalización (I.S.O.). En primer lugar figura el código del propietario compuesto por cuatro letras mayúsculas del alfabeto latino. La última letra de este grupo es siempre la “U” que significa internacional. A continuación se añaden una serie de seis dígitos en números elegida por el propietario, seguida de un séptimo número que constituye el Dígito de Verificación. Éste último se obtiene mediante una fórmula matemática especial, y se utiliza para verificar la autenticidad del contenedor y de su número de serie. 

Un ejemplo de identificación sería:
BFLU 432856 5
(Código propietario) (Número de serie) (Código de verificación)

A continuación se desarrolla el código del país, constituido por otras dos letras, seguidas del código correspondiente a las dimensiones y al modelo, de cuatro dígitos. Los dos primeros se refieren a la longitud y a la altura e indican si hay un túnel de cuello de cisne. Las cifras que figuran en tercero y cuarto lugar corresponden a las características del contenedor, es decir, si es de uso general, si está herméticamente cerrado o con aislamiento, respiradores, etc.

Ejemplo:
AR 22 03
(Código del país) (longitud y altura) (características)

Normalmente se clafisican en tres categorías:

a) Contenedores nuevos que están registrados en el BIC, adquiridos y utilizados por las principales compañías arrendatarias de contenedores y las principales líneas marítimas. Su período de vida se calcula de 10 a 15 años.

b) Contenedores de segunda categoría, que son los anteriores cuando se han vendido y suele pasar a manos de una pequeña empresa arrendadora.

c) Contenedores de tercera categoría, a la que pasan cuando sus propietarios de segunda mano consideran que ha llegado el final de su vida útil. Los revenden o utilizan para otros fines. En esta última etapa los contenedores pueden usarse como viviendas precarias de un país del tercer mundo, como garaje o en talleres improvisados. Estos son los contenedores que no están registrados, sus propietarios son difíciles de identificar.

Método del gancho ciego
La droga de los contenedores viaja en largas travesías que se inician en muelles de Ecuador, Venezuela o Argentina y cuyo destino final son los puertos de Vigo, Algeciras y Valencia, en los que el gran trasiego de mercancías complica enormemente el control. Las bandas consiguen colar partidas con varias decenas de kilos en contenedores que llevan mercancía legal. Tienen contactos en los puertos de destino (normalmente agentes de las fuerzas de seguridad o empleados de agencias, aduaneros, etc.) que extraen el alijo y sustituyen los precintos rotos por otros nuevos. De este modo la empresa que lo fletó ni se entera que su cargamento ha cobijado cocaína. Se están desviando parte de los alijos hacia el puerto rumano de Constanza, en el Mar Negro, que ha comenzado a registrar un importante movimiento de contenedores, y otros de África, a modo de nuevas rutas para entrada en Europa.

La coca negra
La utilización de componentes químicos derivados del óxido de cobre dan un color negro a la cocaína. De esta forma no puede ser detectada a través del análisis con reactivos ordinarios, por lo que difícilmente es descubierta en los controles policiales. El método de la coca negra permite a los narcos enviar cantidades de droga en paquetes postales sin levantar sospechas.

Submarinos
Varios cárteles colombianos transportan cocaína a México con submarinos. Las organizaciones han establecido fábricas de estos buques en la selva de Colombia, desde donde salen centenares de esos vehículos marinos. Cada aparato tiene capacidad para transportar hasta diez toneladas de droga, y puede navegar a cinco metros de profundidad, manteniendo únicamente a flote su periscopio. Están construidos con fibra de vidrio, madera o metal y tienen un coste de unos dos millones de dólares. Pueden albergar una tripulación de hasta cuatro personas, pero ya han sido detectados algunos operados por control remoto. En el 2008 se interceptaron más de cien en EE.UU. 


Tienen necesidad de refrescar a menudo su provisión de aire, lo que facilita las capturas en alta mar. Emplean un motor diésel adaptado y pueden desplazarse hasta a seis nudos por hora, pudiendo ser confundidos por el sonar con delfines o ballenas por su tamaño. Las fuerzas de seguridad de Estados Unidos emplean las mismas técnicas que se usaban para detectar submarinos soviéticos durante la Guerra Fría. Los sumergibles emergen a varios kilómetros de las costas mexicanas, donde son contactados por lanchas rápidas que después introducen la droga en el interior del país, para trasladarla luego a Estados Unidos. Estos medios también son empleados en España, y concretamente en Galicia.

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