viernes, 6 de mayo de 2011

"A fariña da terra"

Galicia, con su especial orografía, sus rías y su apertura a las rutas  atlánticas es el escenario perfecto para el narcotráfico. Además de sus características geográficas cuenta con la infraestructura de grupos perfectamente organizados y conocedores del medio, que tuvieron su origen en el tradicional contrabando, antes estraperlo, desarrollado durante prácticamente toda la historia moderna. Fueron actividades tradicionales tanto en sus playas como en la llamada raia, límite natural del Miño con Portugal. Es más difícil encontrar un punto de la costa donde no se haya alijado en algún momento un cargamento de drogas o contrabando, que citar alguna zona especialmente sensible. Las ya tradicionales Rías Baixas llevan la fama, pero no aventajan en mucho a la Costa de Morte, la de Ferrol-Cedeira, A Mariña lucense...

Los narcos gallegos y la fariña
Un  artículo de diciembre de 2010, publicado en La Voz de Galicia,  aseguraba que los narcos gallegos movieron dos mil toneladas de droga en 20 años. Sus ganancias en este período, unos 30.000 millones, equivalen al dinero que la UE pagó para rescatar a Grecia. Casi la mitad de la cocaína incautada en España en los últimos decenios iba en barcos con destino a Galicia. Fue a finales de los años ochenta cuando las Rías Baixas se inundaron de hachís y cocaína. Actualmente, en un negocio también globalizado, luchan por combatir los golpes policiales, tras haber pasado un montón de años inmersos en la vida social, económica y política de Galicia. Y esto simplemente es la punta del iceberg sacado a flote tras las investigaciones contra el blanqueo de capitales procedentes de estos delitos, y del que toda la sociedad, el Estado y el sistema bancario han sido cómplices necesarios. 
Hay que tener en cuenta que los gallegos únicamente cobran una comisión por los cargamentos que suele ser del 30%, que los colombianos pagan en metálico o en mercancía. El transporte de cocaína es la actividad más rentable para el narcotráfico gallego, y lo hizo a través de la conexión de las mafias locales con los cárteles sudamericanos. Hasta mediados de los ochenta y primeros años de los noventa se generalizaron los alijos de fariña. Antes fue el hachís que procedía de Marruecos, al que saltaron por ser un negocio más rentable que el contrabando. En los años noventa se confiscaron alrededor de 126.000 kilogramos, frente a 57.759 de cocaína. Entre los años 2000 y 2010 se invirtió la tendencia, con 28.760 kilos de hachís frente a 136.000 de cocaína.
Ante la caída aparente de los grandes capos y clanes familiares, se pasó a la atomización en pequeños grupos; los llamados por la prensa los nuevos cachorros. Coincide con el aumento de la violencia, continuamente negada por las autoridades, secuestros y ajustes de cuentas que han dejado de ser anecdóticos y se han convertido en un habitual. Eso sin contar las palizas nunca denunciadas a morosos y testigos inoportunos de alguna operación, y que no se reflejan en las famosas estadísticas. Se ha incrementado el tráfico de cocaína en contenedores y a través de correos, y la contínua incursión en Portugal para sus negocios y contactos con las organizaciones allí residentes. A esto hay que sumar las actuaciones contra el blanqueo de capitales.
Tienen negocios con la mafia italiana, pues se han especializado en ser intermediarios para descargas. Por eso actúan como mediadores y las organizaciones gallegas evitan siempre la relación directa de la mafia con los sudamericanos para que dependan de ellos. Los verdaderos capos gallegos, al igual que los italianos, no tocan la mercancía ni participan en la logística de las operaciones, de la que se encargan otras personas o ramas de la organización. Ahora los colombianos son propietarios de la droga durante todo el proceso, motivo de su creciente presencia en España y en todas las operaciones,  y los gallegos intermediarios y transportistas.
Para comprender las causas y origen del narcotráfico gallego existe un libro titulado "La conexión gallega", escrito por el periodista Perfecto Conde, en el que explica perfectamente el nacimiento de estas organizaciones y sus relaciones institucionales. Por poner un ejemplo, relata perfecamente la estancia en La Coruña del colombiano Matta Ballesteros y sus relaciones con las instituciones de la ciudad y otros conocidos empresarios. Inyección de capital siempre deseable.

Los medios marítimos
Se han utilizado pesqueros, embarcaciones de todo tipo y, como no, las famosas planeadoras. Embarcaciones rígidas o semirígidas provistas de seis o siete motores y que alcanzan velocidades imposibles, capaces de transportar hasta 3000 kilogramos de cocaína o hachís. Existió alguna capaz de cruzar el Atlántico con el apoyo logístico necesario para realizar directamente viajes a Colombia.
En las cercanías a la costa esta logística es prestada por las conocidas como cabezonas o pulpeiras, que les suministran el combustible necesario para realizar varios viajes o repostar el consumido. Este tipo de embarcaciones surgieron para el contrabando de tabaco, y son ocultadas en las numerosas naves, astilleros o garajes de domicilios que hay ubicados junto a la costa; o bien en zonas industriales, a las que son transportadas en camiones. Su fabricación puede ser realizada en astilleros propios, o bien importadas de otros países, como por ejemplo Inglaterra. También han sido utilizados los submarinos ya vistos en la ruta de la cocaína.

Planeadora varada en la playa e incendiada por una organización
Los fardos, forma de envase habitual de la droga y que oscilan entre 25 y 30 kilogramos,  pueden ser fondeados y marcados con una boya, esperando a ser recogidos por un pesquero o de forma escalonada por una pequeña embarcación cuando la situación sea propicia. Son impermeabilizados con plásticos y fundas similares para evitar que se filtre la humedad, siendo su envoltorio exterior de tela de arpillera con un asa para facilitar el transporte, carga y descarga. Suelen ir numerados o marcados con diferentes signos para control de la organización.
En otras ocasiones son alijados en la playa, para lo que se desplazan varias personas a la línea de costa y los cargan directamente en un medio de transporte o son escondidos. Establecen vigilancia en los accesos y poblaciones próximas, y desde hace ya tiempo suelen ir armados, bien para defenderse de algún posible robo de la mercancía por parte de otra organización o para disparar contra los cuerpos de seguridad que les puedan sorprender.
Los pesqueros que son utilizados para ir a buscar la droga suelen ser barcos antiguos o cuyos armadores tienen problemas económicos o de embargos. En ocasiones no es necesaria demasiada autonomía, pero en otras tienen que ser capaces de alcanzar Azores o Cabo Verde. Los puertos son terreno abonado para el alquiler de embarcaciones y algunos astilleros cuyas relaciones con las mafias son de sobra conocidas.

Medios terrestres
Algunas organizaciones comenzaron a utilizar vehículos todo-terreno de alta gama, que acceden a la costa de forma rápida y en elevado número, pueden transportar una gran carga e incluso se distribuyen por diversos puntos de descarga de forma simultánea. En zonas abruptas, como embarcaderos, calas, acantilados, etc., también han llegado a ser utilizadas mulas y otros animales de carga. 
Los tractores y maquinaria agrícola son empleados para acceder a los arenales cuando los vehículos corren peligro de enterrarse por el peso, e incluso excavadoras que se encuentran en domicilios o explotaciones cercanas a las playas. Posteriormente camuflan la droga entre la carga y es distribuida en los numerosos zulos, caletas, pisos de seguridad y naves que poseen las organizaciones para ir distribuyéndola de forma escalonada. También, como es de suponer, se utilizan furgonetas, camiones, etc, alquilados o sustraídos en caso de que decidan efectuar el transporte y salida de la mercancía de forma inmediata.

Planeadoras esperando frente a Finisterre (La Coruña), finales de los 90
También por el aire
Están constatados casos de organizacíones que han adquirido o están en posesión de avionetas y helicópteros, con los que operan fundamentalmente en el área del Estrecho y otras zonas de la península.  

Planeadora dirigiéndose a aguas portuguesas, en los primeros años del 2000 
Los envíos aéreos interceptados en Galicia se limitan a mulas o muleros en los tres aeropuertos existentes. La mayoría de correos viajan en vuelos domésticos procedentes de Madrid-Barajas, siendo pasajeros con verdadero origen en un tercer país o en una escala comunitaria; o en su caso lo hacen en vuelos directos procedentesde países de Sudamérica o de otros aeropuertos europeos para el caso de la heroína. También se han interceptado envíos de material y maquinaria.

Los contenedores
Puesto que el tráfico existente de estos medios de transporte es inmenso, las herramientas que se utilizan para su control son estrictamente documentales, o mediante herramientas informáticas a las que se introducen los parámetros deseados de búsqueda, basados en la experiencia adquirida e información obrante sobre la materia, procediendo las autoridades aduaneras a la apertura y registro de los que resultan sospechosos. Galicia es receptora de un gran número de envíos, visto el resultado en aprehensiones de cocaína en los puertos de Vigo y Marín.

La heroína
Hay un circuito bastante tradicional que une las localidades de Benavente, Orense y Monforte de Lemos, por el que circula la heroína con destino a Galicia, sin olvidar la zona del Baixo Miño, donde se realizan importantes operaciones. De ahí se distribuye a los importantes núcleos de consumo y tráfico de Pontevedra, La Coruña, Ferrol, Carballo y Lugo. Los núcleos del tráfico son los poblados marginales de estas localidades, donde los encargados de la organización recaudan el dinero procedente de las ventas para ser trasladado a otros puntos y entrega a las organizaciones que monopolizan la distribución.

Planeadora frente a la isla de Sálvora
Plantaciones
La distribución minifundista del terreno rural existente, con propietarios totalmente desconocidos, hace muy fácil la plantación de cultivos ilegales. Normalmente son camuflados en puntos escogidos estratégicamente en terrenos no trabajados, sin conocimiento de sus verdaderos propietarios. También es habitual, como en cualquier parte, el cultivo domiciliario, en viviendas alquiladas únicamente con ese fin, o en invernaderos. No conozco casos de intento de cultivo de opio o cocaína en Galicia, pero sí de setas alucinógenas que se comercializan y venden en forma de esporas.

Laboratorios
Se han desmantelado en Galicia laboratorios, sobre todo de envase en los que se corta y manipula la cocaína con boratos o bórex, lo que le da un aspecto brillante, se le "imprime" una nueva marca y se envasa. Tanto en la heroína como en el caso de la cocaína es necesaria la utilización de algún tipo de prensa. También se han dado casos de aprehensión de pasta base de cocaína (PBC), lo que implica que efectivamente existirá algún tipo de red de laboratorios asentados en Galicia, o bien fuera introducida con destino a otros lugares de España donde se procese. Lo mismo indica la cocaína aprehendida en los aeropuertos cuando viene diluída en algún líquido o mezclada con telas u otros productos.

Primera fase de una plantación de Cannabis y posterior cultivo
en la habitación de una vivienda, en la que se crea un clima artificial. 
Exige la permanente iluminación de las plantas.
Situación actual
Existe una especial conciencia colectiva en Galicia de "ver, oir y callar" en todo tipo de delitos. El verdadero delincuente que estorba es el marginal, el sujeto pasivo o víctima efectiva del tráfico de drogas. El narco, que maneja dinero, es conocido e incluso apreciado socialmente, es afable con el vecindario, paga bien y sus excentricidades son toleradas. Hasta que es detenido, momento en que es objetivo del comentario popular. Algunas asociaciones antidroga, que tienen origen en verdaderas desgracias familiares, son las únicas que se han movilizado socialmente contra esta delincuencia en Galicia.
Hubo años en que en alguna localidad gallega existía el mayor número de coches de lujo por habitante, en relación a su extensión y censo. El dinero afloraba en forma de negocios de hostelería suntuosos, mansiones y constructoras. Si algo han aprendido las organizaciones es que no se debe hacer ostentación pública del dinero, desviando actualmente los fondos hacia otro tipo de negocios e inversiones. De todas formas continúa siendo una economía sumergida importantísima para Galicia, y consecuentemente, también para España.

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